Saltar al contenido

Parashá Chukat - Sexta Aliá

· 2 min de lectura
Texto bíblico (Jukat — Aliá 6 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

י וַיִּסְעוּ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וַיַּחֲנוּ בְּאֹבֹת׃
21:10 Vayis'ú bnei Yisrael vayajanú beOvót
יא וַיִּסְעוּ מֵאֹבֹת וַיַּחֲנוּ בְּעִיֵּי הָעֲבָרִים בַּמִּדְבָּר אֲשֶׁר עַל פְּנֵי מוֹאָב מִמִּזְרַח הַשָּׁמֶשׁ׃
11 Vayis'ú meOvót vayajanú be'Iyé ha'Avarím bamidbár ashér al pnéi Moáv mimizráj hashámesh
יב מִשָּׁם נָסָעוּ וַיַּחֲנוּ בְּנַחַל זָרֶד׃
12 Mishám nasa'ú vayajanú beNajál Zared
יג מִשָּׁם נָסָעוּ וַיַּחֲנוּ מֵעֵבֶר אַרְנוֹן אֲשֶׁר בַּמִּדְבָּר הַיֹּצֵא מִגְּבוּל הָאֱמֹרִי כִּי אַרְנוֹן גְּבוּל מוֹאָב בֵּין מוֹאָב וּבֵין הָאֱמֹרִי׃
13 Mishám nasa'ú vayajanú me'éver Arnón ashér bamidbár hayotzé migvúl ha'Emorí ki Arnón gvúl Moáv béin Moáv uvéin ha'Emorí
יד עַל כֵּן יֵאָמַר בְּסֵפֶר מִלְחֲמֹת יְדוָד אֶת וָהֵב בְּסוּפָה וְאֶת הַנְּחָלִים אַרְנוֹן׃
14 Al kén ye'amár beséfer miljamót Adonái et Vahév beSufá ve'ét hanejalím Arnón
טו וְאֶשֶׁד הַנְּחָלִים אֲשֶׁר נָטָה לְשֶׁבֶת עָר וְנִשְׁעַן לִגְבוּל מוֹאָב׃
15 Ve'éshed hanejalím ashér natá lashévet Ar venish'án ligvúl Moáv
טז וּמִשָּׁם בְּאֵרָה הִוא הַבְּאֵר אֲשֶׁר אָמַר יְדוָד לְמֹשֶׁה אֱסֹף אֶת הָעָם וְאֶתְּנָה לָהֶם מָיִם׃
16 Umishám Be'erá hi haBe'ér ashér amár Adonái leMoshé esóf et ha'ám ve'etná lahém máyim
יז אָז יָשִׁיר יִשְׂרָאֵל אֶת הַשִּׁירָה הַזֹּאת עֲלִי בְאֵר עֱנוּ לָהּ׃
17 Az yashír Yisrael et hashirá hazót alí ve'ér enú lah
יח בְּאֵר חֲפָרוּהָ שָׂרִים כָּרוּהָ נְדִיבֵי הָעָם בִּמְחֹקֵק בְּמִשְׁעֲנֹתָם וּמִמִּדְבָּר מַתָּנָה׃
18 Be'ér jafarúha sarím karúha nedivéi ha'ám bimjokék bemish'anotám umimidbár matená
יט וּמִמַּתָּנָה נַחֲלִיאֵל וּמִנַּחֲלִיאֵל בָּמוֹת׃
19 Umimaténa Najaliél uminajaliél Bamót
כ וּמִבָּמוֹת הַגַּיְא אֲשֶׁר בִּשְׂדֵה מוֹאָב רֹאשׁ הַפִּסְגָּה וְנִשְׁקָפָה עַל פְּנֵי הַיְשִׁימֹן׃
20 Umibamót hagái ashér bisdé Moáv rosh haPisgá venishkafá al pnéi haYeshimón

Después de la tormenta de las serpientes ardientes y la muerte de Aarón, la Torá pasa a describir un viaje más silencioso, un viaje de estaciones que parecen sobre todo geográficas. El campamento avanza de Ovot a las ruinas de Avarim, al arroyo de Zared, y al otro lado del Arnón, en la frontera de Moav. Dentro de esta secuencia, que casi se lee como una lista seca, de pronto irrumpe un canto.

En medio de las estaciones aparece un versículo que cambia el color: “Az yashír Yisrael et hashirá hazót alí ve’ér enú lah” (Entonces cantó Israel este canto: Sube, oh pozo, cantadle, Números 21:17). Justo antes, la Torá dijo que este es el pozo del que el Eterno le habló a Moisés: “Esóf et ha’ám ve’etná lahém máyim” (Reúne al pueblo y les daré agua, versículo 16).

Rashí sobre el versículo 17 explica que el pozo había sido dado a Israel desde el comienzo de los cuarenta años, pero aquí, al final del camino, bajó de nuevo para hacer públicos los milagros, y por eso el canto se entonó precisamente ahora. El pozo veterano se revela de nuevo, y el pueblo abre en canto, no por una maravilla nueva, sino por una presencia que los había acompañado todo el tiempo.

La expresión “Be’ér jafarúha sarím karúha nedivéi ha’ám bimjokék bemish’anotám” (Pozo que cavaron los príncipes, que abrieron los nobles del pueblo con el cetro, con sus báculos, versículo 18) invita a una lectura doble. En el sentido literal, se describe una excavación real. En palabras de los Sabios, los “príncipes” y los “nobles del pueblo” son Moisés y Aarón, y “con el cetro, con sus báculos” es el bastón mismo, símbolo de autoridad orientado no a golpear sino a una acción silenciosa.

Luego la Torá pasa de estaciones físicas a estaciones que hablan también como lenguaje interior: “Umimidbár matená. Umimaténa Najaliél. Uminajaliél Bamót. Umibamót hagái… rosh haPisgá venishkafá al pnéi haYeshimón” (Y del desierto un regalo; y del regalo Najaliel; y de Najaliel las alturas; y de las alturas el valle… la cima del Pisgá, asomada sobre el desierto, versículos 18-20). Los Sabios (Nedarim 55a) enseñaron: cuando una persona se hace a sí misma como el desierto, libre para todos, la Torá le es dada como regalo. Y desde ahí, quien recibió el regalo hereda, quien hereda se eleva, hasta que mira desde lo alto un lugar que antes era desierto.

Un mensaje claro: el canto más grande de este viaje no se entona por un milagro dramático, sino por un pozo que siempre estuvo ahí y por fin fue notado. La elevación espiritual comienza precisamente en la estación donde una persona acepta ser como el desierto, abierta a recibir. Quien está dispuesto a sentarse bajo recibe el regalo, y desde ahí el camino a la cima ya se abre por sí mismo.

Más Preguntas sobre la Parashá

Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.

Estudio diario de Torá

Únete a quienes comienzan su mañana con Torá e IA

127 aprenden cada mañana

Resumen semanal: preguntas y respuestas + parashá

O únete en Telegram Telegram →

Las aliyot diarias se envían solo por Telegram