Parashat Bejukotái - Quinta Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
La aliá continua con las leyes de consagración, esta vez sobre un campo heredado, un campo que pertenece a la herencia ancestral.
Valoración según la siembra. “Ve’ím misdé ajuzató yakdísh ish l’Adonái vehayá erkejá lefí zaró zéra jómer se’orím bajamishím shékel kásef” (versículo 16). El valor no se determina por ubicación ni por demanda, sino por el potencial de siembra. Un campo que puede sembrarse con un jómer de cebada vale cincuenta shékels de plata por un ciclo completo de Jubileo.
Depende del tiempo. “Im mishnát hayovél yakdísh sadéhu ke’erkejá yakúm” (versículo 17). Si la consagración ocurre al inicio del ciclo del Jubileo, el valor es completo. “Ve’ím ajár hayovél yakdísh sadéhu vejisháv lo hakohén et hakésef al pi hashaním hanotarót” (versículo 18). El sacerdote calcula proporcionalmente: cuantos menos años quedan, menor es el valor.
Redención con un quinto adicional. “Ve’ím gaól yig’ál et hasadé hamakdísh otó veyasáf jamishít késef erkejá aláv vekám lo” (versículo 19). Quien quiere recuperar su campo paga el valor mas un veinte por ciento. Ese es el precio del arrepentimiento: puedes retractarte, pero cuesta.
Punto sin retorno. “Ve’ím lo yig’ál et hasadé ve’ím majár et hasadé le’ísh ajér lo yigaél od” (versículo 20). Si no lo redime y lo vende a otro, la historia termina. El campo no vuelve a él. “Vehayá hasadé betsetó bayovél kódesh l’Adonái kisdé hajérem lakohén tihyé ajuzató” (versículo 21). En lugar de regresar a los dueños originales en el Jubileo, el campo se vuelve sagrado y pasa a los sacerdotes. La lección: la consagración no es una declaración vacía. Quien hace un voto y no lo cumple, pierde lo que era suyo.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.
Estudio diario de Torá