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Parashá Ki Tavó - Primera Aliá

· 3 min de lectura
Texto bíblico (Ki Tavó — Aliá 1 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

כו א וְהָיָה כִּי תָבוֹא אֶל הָאָרֶץ אֲשֶׁר יְדוָד אֱלֹהֶיךָ נֹתֵן לְךָ נַחֲלָה וִירִשְׁתָּהּ וְיָשַׁבְתָּ בָּהּ׃
26:1 vehayá ki tavó el ha'árets ashér Adonai elohéja notén lejá najalá virishtá veyashavtá bah
ב וְלָקַחְתָּ מֵרֵאשִׁית כָּל פְּרִי הָאֲדָמָה אֲשֶׁר תָּבִיא מֵאַרְצְךָ אֲשֶׁר יְדוָד אֱלֹהֶיךָ נֹתֵן לָךְ וְשַׂמְתָּ בַטֶּנֶא וְהָלַכְתָּ אֶל הַמָּקוֹם אֲשֶׁר יִבְחַר יְדוָד אֱלֹהֶיךָ לְשַׁכֵּן שְׁמוֹ שָׁם׃
2 velakajta mereshít kol pri ha'adamá ashér taví me'artsejá ashér Adonai elohéja notén laj vesamta batené vehalájta el hamakóm ashér yivjár Adonai elohéja leshakén shmo sham
ג וּבָאתָ אֶל הַכֹּהֵן אֲשֶׁר יִהְיֶה בַּיָּמִים הָהֵם וְאָמַרְתָּ אֵלָיו הִגַּדְתִּי הַיּוֹם לַידוָד אֱלֹהֶיךָ כִּי בָאתִי אֶל הָאָרֶץ אֲשֶׁר נִשְׁבַּע יְדוָד לַאֲבֹתֵינוּ לָתֶת לָנוּ׃
3 uvatá el hakohén ashér yihyé bayamím hahém ve'amartá eláv higádti hayóm l'Adonai elohéja ki vatí el ha'árets ashér nishbá Adonai la'avotéinu latét lánu
ד וְלָקַח הַכֹּהֵן הַטֶּנֶא מִיָּדֶךָ וְהִנִּיחוֹ לִפְנֵי מִזְבַּח יְדוָד אֱלֹהֶיךָ׃
4 velakáj hakohén hatené miyadéja vehinijó lifnéi mizbáj Adonai elohéja
ה וְעָנִיתָ וְאָמַרְתָּ לִפְנֵי יְדוָד אֱלֹהֶיךָ אֲרַמִּי אֹבֵד אָבִי וַיֵּרֶד מִצְרַיְמָה וַיָּגָר שָׁם בִּמְתֵי מְעָט וַיְהִי שָׁם לְגוֹי גָּדוֹל עָצוּם וָרָב׃
5 ve'aníta ve'amartá lifnéi Adonai elohéja Aramí ovéd aví vayéred mitsráyma vayágar sham bimtéi me'át vayehí sham legói gadól atsúm varáv
ו וַיָּרֵעוּ אֹתָנוּ הַמִּצְרִים וַיְעַנּוּנוּ וַיִּתְּנוּ עָלֵינוּ עֲבֹדָה קָשָׁה׃
6 vayaré'u otánu haMitsrím vay'anúnu vayitnú alénu avodá kashá
ז וַנִּצְעַק אֶל יְדוָד אֱלֹהֵי אֲבֹתֵינוּ וַיִּשְׁמַע יְדוָד אֶת קֹלֵנוּ וַיַּרְא אֶת עָנְיֵנוּ וְאֶת עֲמָלֵנוּ וְאֶת לַחֲצֵנוּ׃
7 vanits'ák el Adonai elohéi avoténu vayishmá Adonai et kolénu vayár et onyénu ve'et amalénu ve'et lajatsénu
ח וַיּוֹצִאֵנוּ יְדוָד מִמִּצְרַיִם בְּיָד חֲזָקָה וּבִזְרֹעַ נְטוּיָה וּבְמֹרָא גָּדֹל וּבְאֹתוֹת וּבְמֹפְתִים׃
8 vayotsi'énu Adonai miMitsráyim beyád jazaká uvizróa netuyá uvemorá gadól uve'otót uvemoftím
ט וַיְבִאֵנוּ אֶל הַמָּקוֹם הַזֶּה וַיִּתֶּן לָנוּ אֶת הָאָרֶץ הַזֹּאת אֶרֶץ זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ׃
9 vayvi'énu el hamakóm hazé vayíten lánu et ha'árets hazót érets zavát jaláv udvásh
י וְעַתָּה הִנֵּה הֵבֵאתִי אֶת רֵאשִׁית פְּרִי הָאֲדָמָה אֲשֶׁר נָתַתָּה לִּי יְדוָד וְהִנַּחְתּוֹ לִפְנֵי יְדוָד אֱלֹהֶיךָ וְהִשְׁתַּחֲוִיתָ לִפְנֵי יְדוָד אֱלֹהֶיךָ׃
10 ve'atá hiné hevéti et reshít pri ha'adamá ashér natáta li Adonai vehinajtó lifnéi Adonai elohéja vehishtajavitá lifnéi Adonai elohéja
יא וְשָׂמַחְתָּ בְכָל הַטּוֹב אֲשֶׁר נָתַן לְךָ יְדוָד אֱלֹהֶיךָ וּלְבֵיתֶךָ אַתָּה וְהַלֵּוִי וְהַגֵּר אֲשֶׁר בְּקִרְבֶּךָ׃
11 vesamajtá vejól hatóv ashér natán lejá Adonai elohéja ulveitéja atá vehaLeví vehagér ashér bekirbejá

Del primer fruto a la historia del pueblo

La aliá se abre con la entrada a la tierra y con el asentamiento en ella. Cuando una persona alcanza una cosecha de su tierra, toma de lo primero del fruto de la tierra, lo coloca en una canasta y lo lleva al lugar que Dios elija. Así la primera cosecha no queda solamente como un logro privado del agricultor, sino que se convierte en una ocasión para reconocer que la tierra y la bendición que hay en ella le fueron dadas.

La persona llega ante el sacerdote que haya en aquellos días y declara que ha venido a la tierra que Dios juró dar a los padres. El sacerdote toma la canasta y la deposita delante del altar de Dios. Después, quien trae los primeros frutos cuenta brevemente la historia del pueblo: desde los primeros días de los padres, el descenso a Egipto, el crecimiento hasta ser un pueblo grande, la servidumbre y la aflicción, el clamor a Dios, la redención de Egipto y la llegada a la tierra.

Toda la historia conduce al momento presente. La persona está de pie en la tierra, sostiene en sus manos lo primero del fruto de la tierra, y reconoce que la cosecha que trae es resultado del largo camino que recorrió el pueblo y del regalo que recibió de Dios. Después de depositar los primeros frutos y de inclinarse, la Torá pasa a la alegría: la persona se alegra con todo el bien que le fue dado, pero la alegría no queda solamente en su casa. Incluye también al levita y al extranjero que está en medio de él.

Reflexiones de la aliá

El primer fruto convierte un logro en gratitud

Justamente cuando la persona ve el primer resultado de su trabajo, la Torá le pide que se detenga. Antes de que toda la cosecha se convierta en propiedad y en ganancia, él se recuerda a sí mismo de dónde vinieron la tierra, las fuerzas y la bendición.

No se puede entender el presente sin recordar el camino

Quien trae los primeros frutos no se conforma con tener un campo y un fruto. Vuelve a la historia de los padres, de Egipto y de la redención. El presente recibe un significado más profundo cuando está conectado al recuerdo del camino que condujo hasta él.

La historia nacional se vuelve una historia personal

Los hechos ocurrieron generaciones antes de la persona que está de pie con la canasta, y sin embargo él los presenta como parte de su propia historia. Esto enseña que la identidad no se construye solamente con lo que me pasó personalmente, sino también con la historia que yo continúo.

La abundancia no corta el recuerdo de la dificultad

Justamente dentro de una tierra buena, con fruto en la mano, la Torá devuelve a la persona a la servidumbre y al clamor en Egipto. La abundancia no está destinada a borrar el recuerdo de las épocas difíciles, sino a convertirlo en una gratitud más profunda.

La pequeña canasta une pasado, presente y futuro

Dentro de una sola canasta hay un fruto que creció ahora, pero está apoyado sobre una historia de generaciones. Es una imagen poderosa: un acto pequeño en el presente puede llevar dentro de sí un pasado entero y transmitirlo hacia adelante.

La alegría completa incluye también a otros

Al cerrar la aliá, la Torá no se conforma con la alegría privada del dueño del campo y de su casa. El levita y el extranjero entran en el círculo. La abundancia que termina solamente en quien la recibió es una abundancia incompleta, y la alegría se expande cuando permite que otros también sean parte de ella.

La gratitud exige un acto y no solamente un pensamiento

No alcanza con sentir agradecimiento en el corazón. La persona viaja, trae, entrega al sacerdote, cuenta, deposita y se inclina. La aliá enseña que la gratitud se hace profunda cuando recibe una expresión práctica.

Más Preguntas sobre la Parashá

Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.

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