Parashá Ki Tetzé - Cuarta Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
Memoria, santidad, hermandad y el poder de la palabra
La aliá se abre con la actitud hacia el edomita y hacia el egipcio. La Torá ordena no aborrecer a un edomita, porque es un hermano, y no aborrecer a un egipcio, porque Israel fueron extranjeros en su tierra. Sus hijos pueden entrar en la congregación de Dios a partir de la tercera generación. Ya al comienzo de la aliá aparece un principio importante: aun cuando hay un pasado complejo entre pueblos, la Torá distingue entre la memoria histórica y el odio absoluto por generaciones.
De aquí la Torá pasa a la santidad del campamento de Israel en tiempo de guerra. Quien no está puro por una emisión nocturna sale fuera del campamento, se lava con agua, y al ponerse el sol puede regresar. La Torá exige también un lugar ordenado fuera del campamento para las necesidades corporales, e incluso ordena cubrir el excremento. La razón que se da es que el Señor tu Dios camina en medio de tu campamento para salvar a Israel y para entregar a sus enemigos delante de ellos, y por eso se exige que el campamento sea santo y limpio.
A continuación aparece la ley del esclavo que huyó de su amo y llega a Israel. No se lo debe entregar de vuelta. Puede habitar en el lugar que elija, en el lugar que le sea bueno, y no se lo debe agraviar. Después vienen prohibiciones relacionadas con la prostituta sagrada y con el uso de dinero proveniente de fuentes que la Torá define como no aptas para el servicio de Dios.
De aquí la aliá pasa a las leyes del interés. La Torá prohíbe cobrar interés a un hermano, sea en dinero, en alimento o en cualquier cosa sobre la que pueda cobrarse interés, y distingue entre el hermano y el extranjero. Luego pasa a las leyes de los votos: quien hace un voto a Dios debe pagarlo sin demora. En cambio, quien no hace voto alguno no peca por ello. Si una persona ya sacó algo de su boca, se le exige guardar y hacer aquello que tomó sobre sí.
Reflexiones de la aliá
Un pasado duro no cancela necesariamente un vínculo
Al edomita se lo llama hermano, y al egipcio se lo menciona en el contexto de que Israel fueron extranjeros en su tierra. La Torá enseña que no toda herida histórica se convierte en justificación para un odio sin límite por generaciones.
La santidad entra incluso en los detalles más corporales
Un campamento santo no es sólo un lugar de oración o de ofrenda. Incluso el ordenar las necesidades corporales y cubrir el excremento están incluidos en la exigencia de santidad. Esto enseña que la santidad no es una huida del cuerpo, sino un orden correcto también dentro de la vida corporal.
Un campamento fuerte es un campamento ordenado
Justamente en tiempo de guerra, cuando la presión es grande y la tendencia es concentrarse sólo en la victoria, la Torá exige limpieza, límites y disciplina. La fuerza militar no sustituye al orden interior.
El débil que huye hacia ti se vuelve tu responsabilidad
Al esclavo que huyó no se lo devuelve por la fuerza al lugar del que escapó. La Torá lo coloca dentro de la comunidad y lo protege del agravio. En el plano de la idea, quien llega sin poder ya no es un problema del que hay que deshacerse, sino una persona que necesita un marco seguro.
No todo dinero es apto para todo propósito
La Torá distingue entre el dinero en sí mismo y la fuente de la que proviene. De aquí surge una idea importante: un propósito sagrado no convierte automáticamente en apto a cualquier medio.
El interés daña la hermandad
Un préstamo dentro del pueblo no se presenta sólo como una transacción comercial. Se sitúa dentro de un sistema de hermandad, y por eso la Torá le pone límites que impiden convertir la angustia de una persona en una oportunidad para aumentar la ganancia.
No hay obligación de hacer votos, pero si hablaste - estás obligado
La Torá dice expresamente que abstenerse de un voto no es pecado. Pero en el momento en que una persona tomó algo sobre sí con su boca, las palabras crean responsabilidad. Esta es una lección sobre el poder del habla: antes de prometer se puede callar, después de prometer hay que sostener la palabra.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.
Estudio diario de Torá