Saltar al contenido

Parashat Tazria - Segunda Aliá

· 3 min de lectura
Texto bíblico (Tazría — Aliá 2 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

ו וְרָאָה הַכֹּהֵן אֹתוֹ בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי שֵׁנִית וְהִנֵּה כֵּהָה הַנֶּגַע וְלֹא פָשָׂה הַנֶּגַע בָּעוֹר וְטִהֲרוֹ הַכֹּהֵן מִסְפַּחַת הִיא וְכִבֶּס בְּגָדָיו וְטָהֵר׃
6 Verá'ah hakohén otó bayóm hashvi'í shenít, vehinnéh keháh hannéga veló fasá hannéga ba'ór, vetiharó hakohén mispájat hi, vejibés begadáv vetahér
ז וְאִם פָּשֹׂה תִפְשֶׂה הַמִּסְפַּחַת בָּעוֹר אַחֲרֵי הֵרָאֹתוֹ אֶל הַכֹּהֵן לְטָהֳרָתוֹ וְנִרְאָה שֵׁנִית אֶל הַכֹּהֵן׃
7 Ve'ím pasó tifséh hammispájat ba'ór ajaréi hera'otó el hakohén letoharató, venir'áh shenít el hakohén
ח וְרָאָה הַכֹּהֵן וְהִנֵּה פָּשְׂתָה הַמִּסְפַּחַת בָּעוֹר וְטִמְּאוֹ הַכֹּהֵן צָרַעַת הִוא׃
8 Verá'ah hakohén vehinnéh pastáh hammispájat ba'ór, vetimme'ó hakohén tzará'at hi. {P}
ט נֶגַע צָרַעַת כִּי תִהְיֶה בְּאָדָם וְהוּבָא אֶל הַכֹּהֵן׃
9 Néga tzará'at ki tihyéh be'adám, vehuvá el hakohén
י וְרָאָה הַכֹּהֵן וְהִנֵּה שְׂאֵת לְבָנָה בָּעוֹר וְהִיא הָפְכָה שֵׂעָר לָבָן וּמִחְיַת בָּשָׂר חַי בַּשְׂאֵת׃
10 Verá'ah hakohén vehinnéh s'ét levanáh ba'ór, vehí hafkháh se'ár laván, umijyát basár jai bas'ét
יא צָרַעַת נוֹשֶׁנֶת הִוא בְּעוֹר בְּשָׂרוֹ וְטִמְּאוֹ הַכֹּהֵן לֹא יַסְגִּרֶנּוּ כִּי טָמֵא הוּא׃
11 Tzará'at noshénet hi be'ór bsaró, vetimme'ó hakohén, lo yasgirénnu ki tamé hu
יב וְאִם פָּרוֹחַ תִּפְרַח הַצָּרַעַת בָּעוֹר וְכִסְּתָה הַצָּרַעַת אֵת כָּל עוֹר הַנֶּגַע מֵרֹאשׁוֹ וְעַד רַגְלָיו לְכָל מַרְאֵה עֵינֵי הַכֹּהֵן׃
12 Ve'ím paró'aj tifráj hatzará'at ba'ór, vejistáh hatzará'at et kol or hannéga, meró'sho ve'ád ragláv, lejól mar'éh einéi hakohén
יג וְרָאָה הַכֹּהֵן וְהִנֵּה כִסְּתָה הַצָּרַעַת אֶת כָּל בְּשָׂרוֹ וְטִהַר אֶת הַנָּגַע כֻּלּוֹ הָפַךְ לָבָן טָהוֹר הוּא׃
13 Verá'ah hakohén vehinnéh jistáh hatzará'at et kol bsaró, vetihár et hannéga, kulló hafáj laván, tahór hu
יד וּבְיוֹם הֵרָאוֹת בּוֹ בָּשָׂר חַי יִטְמָא׃
14 Uvyóm hera'ót bo basár jai yitmá
טו וְרָאָה הַכֹּהֵן אֶת הַבָּשָׂר הַחַי וְטִמְּאוֹ הַבָּשָׂר הַחַי טָמֵא הוּא צָרַעַת הוּא׃
15 Verá'ah hakohén et habasár hajái vetimme'ó, habasár hajái tamé hu, tzará'at hu
טז אוֹ כִי יָשׁוּב הַבָּשָׂר הַחַי וְנֶהְפַּךְ לְלָבָן וּבָא אֶל הַכֹּהֵן׃
16 O ji yashúv habasár hajái venehpáj lelaván, uvá el hakohén
יז וְרָאָהוּ הַכֹּהֵן וְהִנֵּה נֶהְפַּךְ הַנֶּגַע לְלָבָן וְטִהַר הַכֹּהֵן אֶת הַנֶּגַע טָהוֹר הוּא׃
17 Verá'ahu hakohén vehinnéh nehpáj hannéga lelaván, vetihár hakohén et hannéga, tahór hu

La aliá continúa las leyes de la plaga en la piel del cuerpo, y afina cómo el sacerdote decide entre puro e impuro.

Primero, en el caso de una plaga que fue puesta en cuarentena: el sacerdote la examina por segunda vez al séptimo día. Si la plaga se ha desvanecido y no se ha extendido en la piel, el sacerdote declara pura a la persona, pues es una erupción. La persona lava su ropa y queda pura. Pero si la erupción se extiende en la piel después de haber sido mostrada al sacerdote para su purificación, aparece por segunda vez ante el sacerdote, y el sacerdote decide: si se ha extendido en la piel, es impura, es tzará’at.

De aquí la Torá pasa a una regla más amplia: cuando hay una plaga de tzará’at en una persona, se la lleva al sacerdote. Hay un caso que no requiere cuarentena en absoluto: si hay una hinchazón blanca en la piel, y ha vuelto el pelo blanco, y hay carne viva dentro de la hinchazón, es una tzará’at crónica en la piel del cuerpo. El sacerdote la declara impura y no la aísla, pues ya es impura por la sola presencia de los signos.

Luego viene una de las grandes innovaciones de las leyes de las plagas: si la tzará’at ha florecido y ha cubierto toda la piel de la plaga de la cabeza a los pies, el sacerdote mira, y si efectivamente ha cubierto toda la carne y todo se ha vuelto blanco, el sacerdote declara pura la plaga, es pura. Pero en el momento en que aparece carne viva, el día en que se ve en la persona, la carne viva es impura, y el sacerdote la declara impura: la carne viva es impura, es tzará’at. Y si la carne viva vuelve a tornarse blanca, la persona viene al sacerdote, y el sacerdote ve que la plaga se ha vuelto blanca, y la declara pura otra vez.

Ideas de la Aliá

El examen del sacerdote es un proceso, no un instante. La Torá construye un mecanismo de cuarentena y reexamen para no apresurar un veredicto. Hay lugar para el cambio, para el desvanecimiento, y para aclarar si la cosa se extiende o se calma.

Puro no siempre es menos severo que impuro. Precisamente cuando la tzará’at cubre todo el cuerpo en blanco uniforme, el sacerdote la declara pura. Pero la aparición de carne viva vuelve el estado impuro. La pregunta no es qué tan grande es la superficie, sino qué signo está presente en ella y qué dice.

La carne viva es el punto de verdad. El blanco uniforme se lee como un estado estable que puede declararse puro, mientras que la carne viva dentro del aspecto blanco indica una plaga activa. Por eso es impura de inmediato, sin cuarentena, y cuando desaparece y todo se vuelve blanco de nuevo, el veredicto regresa a puro.

La purificación exige un acto humano. Aun cuando el sacerdote declara la pureza, la persona está obligada a lavar su ropa. La purificación no es solo una declaración, es un paso que exige un acto que marca el regreso a la rutina y al campamento.

Más Preguntas sobre la Parashá

Únete a quienes comienzan su mañana con Torá e IA

127 aprenden cada mañana

Resumen semanal: preguntas y respuestas + parashá

O únete en Telegram Telegram →

Las aliyot diarias se envían solo por Telegram