Saltar al contenido

¿Por qué Abraham elogia a Sara antes de llorarla?

· 4 min de lectura
Jaiei Sará

La pregunta: ¿Por qué, en el relato de la muerte de Sara, el elogio fúnebre aparece antes del llanto? ¿Qué puede sugerir esto sobre cómo afrontar el duelo y las emociones en momentos de crisis?

La respuesta:

Sara muere en Hebrón, y Abraham acude a pronunciar su elogio fúnebre y a llorarla. La Torá menciona el elogio antes que el llanto. Ese orden plantea una pregunta: el dolor a veces irrumpe antes de que encontremos palabras. ¿Por qué se menciona primero el hablar de Sara y después el llanto?

Malbim explica que el elogio de las obras y las virtudes de Sara fue lo que suscitó el llanto. Al contar lo que hizo y quién fue, se comprende con mayor profundidad lo que se perdió con su muerte. Las palabras no solo expresan un dolor que ya existe; también ahondan la conciencia de su ausencia. Malbim sobre Génesis 23:2

El honor antes que el dolor

Sforno explica que el elogio fúnebre se hace por Sara y en su honor. La mirada se dirige primero hacia ella: hacia su vida, sus obras y aquello que merece recordarse de ella. Sforno sobre Génesis 23:2

A partir de aquí podemos proponer un sentido para ese orden: antes de centrarse en el dolor de quien permanece, el relato da lugar a quien ha muerto. La pérdida es grande, pero Sara fue más que el vacío que dejó. Tuvo una vida que merece ser contada.

Aquí también se encuentran lo público y lo personal. En un elogio fúnebre se pueden compartir recuerdos, contar acciones que no todos conocían y dar a una vida que terminó un lugar en la comunidad. El llanto expresa la pérdida tal como afecta a cada persona. No son mundos separados: precisamente las palabras dichas ante otros pueden tocar lo más íntimo.

Cuando las palabras dan forma al dolor

A veces el dolor se siente como una opresión difícil de explicar. Entonces alguien cuenta algo pequeño: lo que ella significó para su familia, lo que cambió gracias a su presencia. De pronto comprendemos por qué lloramos.

Podemos pensar en el elogio fúnebre como un marco para el dolor. Le da palabras, recuerdos y un rostro. El llanto puede ir acompañado entonces de gratitud, amor y la ausencia de una persona concreta. Esto no promete que el dolor se calme; a veces incluso se intensifica. Pero dentro de las palabras también hay lugar para la vida que hubo, además del momento de la muerte.

Esta es una de las hermosas posibilidades que surgen de la interpretación de Malbim: el elogio fúnebre no tiene por qué detener el llanto. Puede abrirle un camino.

La kaf pequeña: también hay lugar para la medida

En la palabra hebrea velivkotá, que significa llorarla, la letra kaf se escribe más pequeña de lo habitual. Entre sus interpretaciones del versículo, Kli Yakar ofrece una lectura que la relaciona con un llanto reducido y lo explica a partir de la grandeza espiritual de Sara y su parte en el mundo venidero. Es una interpretación homilética de la letra inusual, que se añade al relato del elogio y el llanto en el versículo. Kli Yakar sobre Génesis 23:2

Junto a la explicación del comentarista, podemos ver en esa letra pequeña una invitación a pensar en la medida dentro de la emoción. Un llanto mesurado no implica necesariamente un dolor pequeño. Es posible sufrir mucho y buscar una expresión del dolor que contenga respeto, memoria y vínculo.

Es una reflexión sobre la posibilidad de dar forma a la emoción, no una exigencia de que quien está de duelo derrame menos lágrimas. A veces el llanto es silencioso y otras veces desborda; la profundidad del amor no se mide por la intensidad del llanto, y la contención tampoco demuestra que el dolor haya pasado.

Del llanto a ponerse de pie

En el versículo siguiente, Abraham se levanta de junto a su difunta y se dirige a los hititas para pedir un lugar de sepultura. Así comienza la negociación por la cueva de Majpelá. Génesis 23:3-20

Que se levante no nos dice que haya superado el duelo. Describe el paso hacia lo que ahora debe hacer por Sara. Después de honrarla con palabras y llorarla, se ocupa de su lugar de descanso.

Podemos leer esta transición como la continuación del amor en los actos. El elogio honra su vida, el llanto expresa su ausencia y el cuidado de su sepultura da al respeto y al amor otra expresión, tangible. Es una bondad hacia alguien que ya no puede corresponderla.

Así se dibuja en el capítulo un movimiento profundamente humano: hablar de quién fue, sentir su pérdida y levantarse para hacer algo por ella. Ponerse de pie no borra las lágrimas. A veces uno se levanta cuando todavía las tiene en los ojos.

Más Preguntas

Únete a quienes comienzan su mañana con Torá e IA

Resumen semanal: preguntas y respuestas + parashá

O únete en Telegram Telegram →

Las aliyot diarias se envían solo por Telegram