20uvarúj El Elyón ashér miguén tsaréja beyadejá vayíten lo ma'asér mikól
Una guerra entre reyes alcanza a la familia de Abram. Cinco reyes, entre ellos los de Sodoma y Gomorra, se rebelan contra Quedorlaómer, que los había dominado. Este emprende una campaña militar con otros tres reyes. Derrotan a los reyes de la región y saquean Sodoma y Gomorra. Entre los cautivos está Lot, sobrino de Abram, que se estableció en Sodoma después de que ambos se separaran. Un fugitivo llega hasta Abram y le cuenta lo ocurrido. Abram sale a rescatar a Lot.
La separación no borró el vínculo
En la aliá anterior, Abram propuso separarse de Lot debido a la disputa entre sus pastores. Ahora, cuando se entera del cautiverio, la Torá llama a Lot su hermano, aunque es su sobrino.
Rabenu Bajya ve en esta denominación una expresión de la virtud de Abram: atiende al vínculo fraterno y no a la disputa que hubo entre ellos, y se apresura a ayudar a Lot como si fuera su propio hermano.
Podemos leer las dos aliyot juntas: Abram quiso dejar de vivir en condiciones que generaban disputas, pero cuando la persona de la que se había separado corre peligro, sale en su ayuda. La distancia entre ellos no se convierte en indiferencia.
¿Cómo luchar contra reyes que ya han vencido?
Abram reúne a trescientos dieciocho de sus hombres adiestrados, nacidos en su casa, y persigue a los captores. Por la noche divide a sus hombres y ataca.
Sforno explica que ambos detalles forman parte del plan de batalla. La división de las fuerzas buscaba hacer creer a los enemigos que toda la región circundante se había levantado contra ellos; la oscuridad debía ocultar lo pocos que eran los atacantes. Según su interpretación, Abram afronta la desigualdad de fuerzas mediante una estratagema.
La persecución termina con la recuperación de Lot y sus bienes, así como de las mujeres, la gente y el resto de los bienes que habían sido tomados. El rescate que comenzó por la preocupación por un familiar devuelve también a otros del cautiverio.
Pan y vino después de la batalla
Cuando Abram regresa, el rey de Sodoma sale a su encuentro. También aparece en el relato Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, que trae pan y vino. Radak explica el gesto con sencillez: quienes vuelven de la batalla están cansados, y él les trae comida y bebida.
Melquisedec bendice a Abram y bendice al Dios Altísimo, que puso a sus enemigos en sus manos. Abram le da un diezmo, una décima parte de todo. Junto a la victoria y la gratitud por el rescate, el relato conserva también este detalle sencillo: quienes han vuelto de la batalla necesitan comer y beber.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.