10vayisá Lot et eináv vayár et kol kikár haYardén ki julá mashké lifnéi shajét Adonai et Sedóm ve'et Amorá kegán Adonai ke'érets Mitsráyim boajá Tsó'ar
Abram y Lot tienen mucho ganado, y la tierra no puede sostenerlos a ambos juntos. Los pastores riñen, y Abram propone a Lot que se separen e incluso le deja elegir hacia qué lado ir. Precisamente dentro de esa propuesta de separación, le recuerda la cercanía entre ellos: «ki anashím ajím anájnu» («porque somos hermanos»; fragmento del versículo 8). ¿Cómo lleva esta cercanía a la separación?
Detener la disputa antes de que llegue a ellos
Or HaJaim observa que Abram habla de una disputa entre él y Lot, aunque hasta ahora el texto había descrito una riña entre los pastores. Abram percibe adónde pueden llegar las cosas: la disputa entre la gente de los dos campamentos acabará entrando también en la relación entre ellos. Aunque Lot dijera que jamás reñiría con Abram, la riña entre los pastores ya existe.
Según esta explicación, Abram actúa antes de que el conflicto llegue a él y a Lot. Les propone distancia y deja que Lot elija primero. Sus palabras pueden leerse así: la cercanía familiar es demasiado valiosa para seguir viviendo en condiciones que engendran disputas.
¿Qué ve Lot en la llanura del Jordán?
Lot contempla la llanura del Jordán y ve «ki julá mashké» («que toda ella era de regadío»; fragmento del versículo 10). Rambán explica que la tierra se riega con las aguas del Jordán. Un riego así la aleja del peligro de la sequía y la hace buena para el pastoreo. Para alguien con mucho ganado, es una razón clara para elegir el lugar.
Pero junto a la descripción de la tierra aparece la de sus habitantes: los hombres de Sodoma eran muy malvados y pecadores. Rashí subraya que, aun así, Lot no se abstuvo de vivir entre ellos. Juntos, los dos comentarios afinan la elección: Lot encuentra lo que su ganado necesita, y la maldad de los habitantes no le impide establecerse cerca de ellos.
Después de la separación, Abram alza los ojos
Después de que Lot se separa de él, Dios dice a Abram: «sa na einéja ur’é» («alza tus ojos y mira»; fragmento del versículo 14). Or HaJaim ve un sentido en esta secuencia: Dios esperaba que Abram se separara de Lot, a quien Or HaJaim llama aquí malvado; inmediatamente después de la separación le habla a Abram y le muestra la tierra.
Tanto Lot como Abram alzan los ojos en esta parashá. Lot elige la zona de pastoreo que ve ante sí; Abram es invitado a mirar hacia los cuatro puntos cardinales y a escuchar una promesa para él y su descendencia. La mirada se amplía hacia la tierra y hacia las generaciones futuras. La aliá concluye con un acto: Abram llega a los encinares de Mamré, en Hebrón, y construye allí un altar a Dios.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.