Esta aliá continúa la descripción del proceso de purificación del metzorá, pasando del ritual de purificación exterior al servicio de los sacrificios y símbolos dentro del Mishkán.
Puntos Principales de la Aliá
Sacrificio del ashám (versículo 13): El cordero es llevado al lugar sagrado, donde se sacrifica el ashám (ofrenda de culpa), al igual que el jatat (ofrenda por el pecado) y el olá (ofrenda de elevación).
Sangre del ashám, señales sobre la persona (versículo 14): El sacerdote toma de la sangre del ashám y la coloca sobre el lóbulo de la oreja derecha, el pulgar de la mano derecha y el dedo gordo del pie derecho. Un símbolo de que toda la persona, la escucha, la acción y el caminar, es purificada.
El aceite, ceremonia paralela (versículos 15-17): El sacerdote vierte aceite en la palma izquierda, sumerge el dedo derecho y rocía siete veces ante Hashem. El resto del aceite lo coloca en los mismos lugares donde colocó la sangre, y lo que sobra lo coloca sobre la cabeza del que se purifica.
Expiación completa (versículos 19-20): El sacerdote también ofrece un jatat, un olá y una minjá (ofrenda de harina), completando así el proceso de expiación y purificación.
Una Breve Reflexión
Hay una maravilla enorme en el hecho de que el aceite y la sangre colocados sobre el lóbulo de la oreja, el pulgar y el dedo gordo del pie son precisamente los mismos lugares utilizados en la consagración de Aharón y sus hijos (Levítico 8:23-24).
¿Cuál es la idea? Enseñar que el metzorá, que fue expulsado del campamento de Israel por una falla espiritual, vuelve al estatus de un sacerdote. Este es un mensaje de esperanza: incluso el más bajo, que fue alejado del campamento, puede regresar y purificarse, y volver al centro de la santidad.
El servicio divino comienza con la escucha, continúa con la acción, y se completa al caminar en los caminos de Hashem.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.