Esta aliá continúa las leyes de impureza ritual, centrándose en tres áreas sensibles que requieren gran cuidado: emisión seminal, nidá, y el flujo anormal de la mujer (zivá).
Impureza por Emisión Seminal
Una persona que ha tenido una emisión seminal baña su cuerpo en agua y queda impura hasta la tarde. Toda prenda o cuero que haya estado en contacto con la emisión también queda impuro. Asimismo, si una mujer yace con un hombre y hay emisión seminal, ambos quedan impuros hasta la tarde.
Leyes de Nidá
Toda mujer que tiene un flujo menstrual regular queda impura durante siete días, aun si el flujo cesó después de un solo día. Todo el que la toque, o se siente donde ella se sienta, queda impuro. Hay aquí una impureza grave, incluida la impureza de la cama y del asiento.
Zivá en la Mujer
Si el flujo aparece fuera del tiempo del ciclo menstrual o se prolonga por demasiados días, se trata de zivá. Esta mujer se llama zavá guedolá (zavá mayor). Cuenta siete días limpios, es decir siete días consecutivos sin flujo, y sólo entonces se purifica. También aquí existe la obligación de traer una ofrenda en el octavo día, como aprendimos con el zav.
Una Reflexión Espiritual
Estas leyes de impureza no vienen solamente por una limpieza física. Expresan un desequilibrio espiritual y corporal. Cuando las fuerzas de la vida, como la semilla o la sangre, salen de su lugar o de su tiempo apropiado, es una salida del orden de la creación. Y la rectificación requiere tiempo, purificación, y a veces también expiación.
Un Mensaje para Nuestra Generación
En una cultura moderna que tiende a difuminar las distinciones, la Torá nos exige conciencia, límites, cuidado, incluso en lo que parece natural. Este es el camino hacia una purificación verdadera, interior y exterior.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.