Parashá Noaj - Primera Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
¿Cómo se mantiene uno recto cuando todo el entorno pierde el rumbo? La primera aliá coloca a Noé frente a un mundo corrupto, y luego pasa de la descripción de su carácter a una tarea práctica: construir un arca y preservar la vida.
Noé y su generación
“éle toldót Nóaj Nóaj ish tsadík tamím hayá bedorotáv et ha’Elohím hithaléj Nóaj” (Estas son las generaciones de Noé. Noé fue un hombre justo, íntegro en sus generaciones. Con Dios caminó Noé, Génesis 6:9)
Aun antes de contar qué hace Noé, la Torá describe quién es. Pero el añadido que se refiere a su generación despierta una pregunta: ¿el mal entorno resalta su grandeza, o fija una vara baja para la comparación?
Rashí trae dos maneras de entenderlo. Según una, si Noé conservó su justicia en una generación así, en un buen entorno habría llegado todavía más lejos. Según la otra, su justicia sobresalía en relación con la gente de su generación, pero en la generación de Abraham no habría contado para nada. Son dos interpretaciones que Rashí presenta, y no una sola decisión suya (Rashí sobre Génesis 6:9).
Esta controversia nos invita también a nosotros a revisar cómo nos medimos: ¿en relación con lo que es habitual a nuestro alrededor, o en relación con lo que somos capaces de ser?
¿Qué se estropeó en el mundo?
“vatishajét ha’árets lifnéi ha’Elohím vatimalé ha’árets jamás” (Y la tierra se corrompió delante de Dios, y la tierra se llenó de violencia, Génesis 6:11)
Los versículos describen una corrupción que se extendió por el mundo, y en las palabras de Dios a Noé en el versículo 13 la palabra “jamás” vuelve como la causa de la destrucción que se acerca. La descripción de una tierra que se llenó de injusticia y de violencia plantea una pregunta inquietante: ¿qué le pasa a una sociedad cuando el daño al prójimo se vuelve parte normal de la vida?
Frente a esta descripción, Noé recibe instrucciones detalladas: construir un arca, prepararle compartimentos, hacer entrar a su familia y a los animales, y reunir alimento. La salvación le exige un trabajo ordenado y responsabilidad por las necesidades de otros (Génesis 6:13-21).
¿Por qué precisamente construir un arca?
Rashí pregunta por qué se le exigió a Noé ocuparse de la construcción, si el Santo, bendito sea, tenía otras maneras de salvarlo. En su comentario trae una explicación midráshica: la prolongada construcción estaba destinada a despertar preguntas en la gente de la generación, a que oyeran sobre el diluvio que venía y quizá volvieran de su camino. Es una capa interpretativa que añade Rashí; la duración de la construcción y este propósito no se dicen de manera explícita en el versículo (Rashí sobre Génesis 6:14).
Según esta explicación, el arca fue también una oportunidad para dirigirse al entorno. El acto mismo de Noé podía despertar una conversación y abrir una posibilidad de cambio.
La aliá termina con una frase breve:
“vayá’as Nóaj kejól ashér tsivá otó elohím ken asá” (E hizo Noé conforme a todo lo que Dios le ordenó, así hizo, Génesis 6:22)
La Torá abrió con la descripción de su justicia y cerró con la descripción de su acción. Entre ambas aparecen instrucciones detalladas para la construcción, para reunir alimento y para preservar la vida. Así la gran descripción toma una forma concreta: una justicia que se puede ver en lo que una persona hace. Ya al comienzo de la aliá, Rashí propone que las buenas obras son lo principal que el justo deja tras de sí (Rashí sobre Génesis 6:9).
Y aun así, las dos interpretaciones que trae Rashí dejan una pregunta abierta: ¿hasta qué punto el entorno determina la talla de una persona? Esa misma generación corrupta puede resaltar la fuerza de Noé para mantenerse firme frente a su entorno, y también despertar la pregunta de quién habría podido ser si hubiera vivido entre otras personas.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.
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