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Parashat Sheminí - Séptima Aliá

· 4 min de lectura
Texto bíblico (Sheminí — Aliá 7 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

לג וְכָל כְּלִי חֶרֶשׂ אֲשֶׁר יִפֹּל מֵהֶם אֶל תּוֹכוֹ כֹּל אֲשֶׁר בְּתוֹכוֹ יִטְמָא וְאֹתוֹ תִשְׁבֹּרוּ׃
Lag. Vejol kli jeres asher yipol mehem el tojó kol asher betojó yitmá ve'otó tishbóru
לד מִכָּל הָאֹכֶל אֲשֶׁר יֵאָכֵל אֲשֶׁר יָבוֹא עָלָיו מַיִם יִטְמָא וְכָל מַשְׁקֶה אֲשֶׁר יִשָּׁתֶה בְּכָל כְּלִי יִטְמָא׃
Lad. Mikol ha'ójel asher ye'ajél asher yavó aláv máyim yitmá vejol mashké asher yishaté bejol kli yitmá
לה וְכֹל אֲשֶׁר יִפֹּל מִנִּבְלָתָם עָלָיו יִטְמָא תַּנּוּר וְכִירַיִם יֻתָּץ טְמֵאִים הֵם וּטְמֵאִים יִהְיוּ לָכֶם׃
Lah. Vejol asher yipol minivlatám aláv yitmá tanúr vejiráyim yutáts tmeím hem utmeím yihyú lajem
לו אַךְ מַעְיָן וּבוֹר מִקְוֵה מַיִם יִהְיֶה טָהוֹר וְנֹגֵעַ בְּנִבְלָתָם יִטְמָא׃
Lav. Aj ma'yán uvor mikvé máyim yihyé tahór venogúea benivlatám yitmá
לז וְכִי יִפֹּל מִנִּבְלָתָם עַל כָּל זֶרַע זֵרוּעַ אֲשֶׁר יִזָּרֵעַ טָהוֹר הוּא׃
Laz. Vejí yipol minivlatám al kol zera zerúa asher yizaréa tahór hu
לח וְכִי יֻתַּן מַיִם עַל זֶרַע וְנָפַל מִנִּבְלָתָם עָלָיו טָמֵא הוּא לָכֶם׃
Laj. Vejí yután máyim al zera venafál minivlatám aláv tamé hu lajem
לט וְכִי יָמוּת מִן הַבְּהֵמָה אֲשֶׁר הִיא לָכֶם לְאָכְלָה הַנֹּגֵעַ בְּנִבְלָתָהּ יִטְמָא עַד הָעָרֶב׃
Lat. Vejí yamút min habehemá asher hi lajem le'ojlá hanogúea benivlatáh yitmá ad ha'árev
מ וְהָאֹכֵל מִנִּבְלָתָהּ יְכַבֵּס בְּגָדָיו וְטָמֵא עַד הָעָרֶב וְהַנֹּשֵׂא אֶת נִבְלָתָהּ יְכַבֵּס בְּגָדָיו וְטָמֵא עַד הָעָרֶב׃
Mem. Veha'ojél minivlatáh yejabés begadáv vetamé ad ha'árev vehanosé et nivlatáh yejabés begadáv vetamé ad ha'árev
מא וְכָל הַשֶּׁרֶץ הַשֹּׁרֵץ עַל הָאָרֶץ שֶׁקֶץ הוּא לֹא יֵאָכֵל׃
Maa. Vejol hashérets hashoréts al ha'árets shékets hu lo ye'ajél
מב כֹּל הוֹלֵךְ עַל גָּחוֹן וְכֹל הוֹלֵךְ עַל אַרְבַּע עַד כָּל מַרְבֵּה רַגְלַיִם לְכָל הַשֶּׁרֶץ הַשֹּׁרֵץ עַל הָאָרֶץ לֹא תֹאכְלוּם כִּי שֶׁקֶץ הֵם׃
Mab. Kol holej al gajón vejol holej al arba ad kol marbé ragláyim lejol hashérets hashoréts al ha'árets lo tojlúm ki shékets hem
מג אַל תְּשַׁקְּצוּ אֶת נַפְשֹׁתֵיכֶם בְּכָל הַשֶּׁרֶץ הַשֹּׁרֵץ וְלֹא תִטַּמְּאוּ בָּהֶם וְנִטְמֵתֶם בָּם׃
Mag. Al teshaktsú et nafshotéijem bejol hashérets hashoréts veló titamé'u bahém venitmetém bam
מד כִּי אֲנִי יְדוָד אֱלֹהֵיכֶם וְהִתְקַדִּשְׁתֶּם וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים כִּי קָדוֹשׁ אָנִי וְלֹא תְטַמְּאוּ אֶת נַפְשֹׁתֵיכֶם בְּכָל הַשֶּׁרֶץ הָרֹמֵשׂ עַל הָאָרֶץ׃
Mad. Ki aní Adonai Eloheijem vehitkadishtém vihiyitém kdoshím ki kadósh aní veló tetamé'u et nafshotéijem bejol hashérets haromés al ha'árets
מה כִּי אֲנִי יְדוָד הַמַּעֲלֶה אֶתְכֶם מֵאֶרֶץ מִצְרַיִם לִהְיֹת לָכֶם לֵאלֹהִים וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים כִּי קָדוֹשׁ אָנִי׃
Mah. Ki aní Adonai hama'alé etjém me'érets Mitsráyim lihyót lajem leloihím vihiyitém kdoshím ki kadósh aní
מו זֹאת תּוֹרַת הַבְּהֵמָה וְהָעוֹף וְכֹל נֶפֶשׁ הַחַיָּה הָרֹמֶשֶׂת בַּמָּיִם וּלְכָל נֶפֶשׁ הַשֹּׁרֶצֶת עַל הָאָרֶץ׃
Mav. Zot torát habehemá veha'óf vejol néfesh hajayá haromését bamáyim uljol néfesh hashorétset al ha'árets
מז לְהַבְדִּיל בֵּין הַטָּמֵא וּבֵין הַטָּהֹר וּבֵין הַחַיָּה הַנֶּאֱכֶלֶת וּבֵין הַחַיָּה אֲשֶׁר לֹא תֵאָכֵל׃
Maz. Lehavdíl bein hatamé uvein hatahór uvein hajayá hane'ejélet uvein hajayá asher lo te'ajél

La ley desciende a los detalles de la impureza por contacto con el cadáver de un reptil y de un cadáver en general, y especialmente cómo esto se encuentra con la vida en el hogar y en el campo.

Si algo de un reptil cae dentro de un utensilio de barro, todo lo que está en su interior se vuelve impuro, y al utensilio mismo lo romperéis. Hay utensilios que absorben la impureza en su interior, y no tienen limpieza sino quebrarlos y reemplazarlos.

Después la Torá define la relación entre el agua y la disposición de los alimentos y bebidas para recibir impureza: de toda comida que se come, si llega agua sobre ella y luego la toca algo impuro, se vuelve impura. Y también toda bebida que se bebe, en cualquier utensilio, se vuelve impura. No todo se vuelve impuro de inmediato, pero cuando entra en un estado de receptividad (por medio del agua), se vuelve sensible al contacto con la impureza.

También los utensilios usados para fuego y cocción reciben mayor severidad: el horno y el fogón serán derribados, son impuros. Pero hay una excepción fundamental: un manantial, un pozo, una recogida de agua, será puro, aunque quien toque su cadáver se vuelva impuro.

En las semillas hay una distinción aguda: si el cadáver del reptil cae sobre una semilla seca que se siembra, permanece pura. Pero si se ha puesto agua sobre una semilla y luego cae sobre ella su cadáver, es impura para vosotros. El estado de la semilla cambia en el momento en que entra en ella la humedad.

Después la Torá vuelve al cadáver de un animal permitido para comer cuando es sacrificado debidamente: si muere y se vuelve cadáver, quien lo toque será impuro hasta la tarde, y quien come de él o lo lleva lavará sus vestidos y será impuro hasta la tarde.

La aliá se sella con un mensaje cargado de valor: no comáis ningún reptil que se arrastra, porque es abominación; no hagáis vuestras almas detestables y no os volváis impuros por ellos, porque “Yo soy Adonai vuestro Dios” y “os santificaréis y seréis santos.” Todo esto para “distinguir entre lo impuro y lo puro”: entre lo que se come y lo que no se come.

Reflexiones de la Aliá

Utensilios de barro: hay cosas que no se purifican, se rompen

El utensilio de barro se vuelve impuro desde dentro, y por lo tanto “lo romperéis.” Esta es una lección dolorosa pero saludable: hay situaciones en las que no es correcto seguir intentando reparar un poco más el utensilio antiguo. A veces el verdadero retorno significa dejar de usar cierto utensilio, romper un hábito, y reemplazar el patrón.

El agua no solo limpia: el agua también abre la sensibilidad

“Si llega agua sobre ella, se vuelve impura.” El agua hace al alimento susceptible. Este es un principio profundo: lo que nos ablanda y nos lleva a un estado de apertura es también lo que puede volvernos más vulnerables a la influencia. Por eso la santidad requiere conciencia: ¿cuándo me abro y qué entra en mí en ese momento?

Horno y fogón: cuidar las fuentes del sustento

La Torá es estricta justamente con los utensilios de cocina: derribados. Porque si la fuente del sustento se vuelve impura, esparce su influencia. En la mayoría de los procesos de cambio, el punto clave no es “otra decisión,” sino la purificación de los lugares desde los cuales se prepara el día: el hogar, la cocina, los medios, los amigos, la rutina.

Manantial, pozo, recogida de agua: la fuente sigue siendo fuente

Quien toca un cadáver se vuelve impuro, pero el manantial y la recogida de agua permanecen puros. Hay aquí una distinción entre contacto y esencia: una persona puede volverse impura por contacto temporal, y aun así hay en el mundo fuentes de pureza que no se estropean por ello, y a ellas se vuelve para purificarse.

El cierre lo conecta todo a la santidad, no solo a la ley dietética

La aliá no termina con una lista de prohibiciones, sino con “os santificaréis y seréis santos.” Es decir, la distinción en los alimentos y en la impureza es una herramienta para construir una persona: sensible, separada, y perteneciente a la vocación de la salida de Egipto: “para ser para vosotros un Dios.”

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