Parashá Shoftim - Tercera Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
Leví sin heredad, por el alma pública
La aliá presenta un modelo excepcional: “Lo yihyé lakohaním halviím kol shévet leví jélek venajalá im Yisra’él” (los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán parte ni heredad con Israel, 18:1), y su sustento viene de lo sagrado, “ishei Adonai venajalató yojelún” (comerán las ofrendas de fuego de Adonai y su heredad, 18:1), “Adonai hu najalató” (Adonai es su heredad, 18:2). Así, quienes sirven al espíritu no quedan atados a la tierra ni a intereses económicos.
El derecho de los sacerdotes, qué se da y por qué
El pueblo entrega al sacerdote “hazroá vehalejayáyim vehakevá” (la espaldilla, las dos quijadas y el cuajar, 18:3), y también “Reshít deganjá tiróshja veyitsharéja” (las primicias de tu grano, tu vino y tu aceite) y “vereshít gez tsonjá” (las primicias del esquileo de tu rebaño, 18:4). Es una economía de gratitud: se empieza por lo primero, y con ello se sostiene a quien devuelve al pueblo una primicia de sentido.
Elegido para una función
El sacerdote no solo recibe sustento. Es elegido: “la’amód lesharét beshém Adonai hu uvanav kol hayamím” (para estar de pie y servir en el nombre de Adonai, él y sus hijos, todos los días, 18:5). Una misión continua que obliga al pueblo a sostener, y al sacerdote a servir.
Una comunidad sana sabe financiar valores. Cuando se da de lo primero, se recibe de vuelta un centro espiritual que no depende de los bienes raíces ni del poder, sino de estar de pie cada día “lesharét beshém Adonai” (para servir en el nombre de Adonai).
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.
Estudio diario de Torá