¿Por qué Isaac va antes que Ismael al sepultar a Abraham?
La pregunta: ¿Qué puede enseñarnos el hecho de que Isaac e Ismael sepulten juntos a su padre sobre reparar las relaciones y cerrar viejos ciclos de celos?
La respuesta:
Al morir Abraham, sus dos hijos vuelven a encontrarse dentro de un mismo versículo. Isaac e Ismael sepultan a su padre en la cueva de Majpelá.
La Torá no describe una conversación entre ellos. Aun así, Rashí encuentra en este breve relato una señal de un gran cambio. Se fija en un detalle que fácilmente pasa inadvertido: Isaac aparece antes que Ismael, aunque Ismael es el hijo mayor.
¿Qué encierra ese orden de los nombres?
El hermano mayor que deja pasar delante al menor
Rashí explica que Ismael se arrepintió y dejó que Isaac caminara delante de él. Según esta interpretación, que Isaac aparezca primero en el versículo expresa una precedencia que el propio Ismael le concedió. Rashí sobre Génesis 25:9
El cambio se hace visible en un gesto sencillo. Ismael no solo está presente en el entierro de su padre; da lugar a su hermano menor. El midrash que cita Rambán lo describe como el honor que el hijo de la sierva rinde al hijo de la señora. Rambán sobre Génesis 25:9
La diferencia entre las posiciones de los hermanos había sido un asunto doloroso en esa familia. Años antes, Sara había exigido a Abraham que despidiera a Agar y a Ismael, afirmando que el hijo de Agar no heredaría junto a Isaac. La Torá cuenta que el asunto angustió mucho a Abraham por su hijo. Génesis 21:9-14
Sobre ese trasfondo, dar precedencia cobra peso. Podemos ver en ello la disposición de Ismael a honrar el lugar de Isaac dentro de una familia en la que la cuestión del lugar de cada uno había estado en el centro de la crisis.
Dos hijos, un mismo acto
Además del orden de los nombres, hay otro detalle en el versículo: ambos sepultan a Abraham. El texto los llama sus hijos. En ese momento, ambos hacen algo por el mismo padre. Génesis 25:9
Podemos encontrar aquí una reflexión sobre la reparación de las relaciones. A veces cuesta saber por dónde empezar: hay un pasado largo, palabras que se dijeron y actos que no pueden deshacerse. Una acción compartida ofrece un comienzo concreto. Hay algo que se puede hacer juntos y alguien a quien se puede honrar juntos.
Para Isaac e Ismael, esa persona es su padre. El lugar de cada uno en la familia es distinto, pero ambos pueden estar presentes y actuar por él.
Quizá por eso el gesto que identifica Rashí resulta tan interesante. Un cambio no tiene que aparecer en un gran discurso. A veces se manifiesta en quién está dispuesto a hacer lugar, a quién se deja pasar primero y cómo se actúa en un momento en el que todo el pasado familiar está presente.
El lugar que compró el padre
Inmediatamente después de describir el entierro, la Torá recuerda que Abraham compró el campo a los hititas y que allí fueron sepultados Abraham y Sara, su esposa. Génesis 25:10
En el relato de la compra de Majpelá vimos a Abraham ocuparse de un lugar de sepultura para Sara. Ahora sus hijos lo llevan a ese mismo lugar. Quien cuidó de la sepultura de ella recibe de sus hijos ese cuidado para la suya.
Podemos leer el regreso al campo que compró como un vínculo entre generaciones: un acto que el padre hizo por su familia proporciona ahora el lugar donde sus hijos le hacen un acto de bondad. Dentro de una historia de muerte, también continúan la responsabilidad y el cuidado.
La bendición después de la pérdida
Más adelante se dice que Dios bendijo a Isaac después de la muerte de Abraham. Rashí propone que esa bendición fue un consuelo por la muerte de su padre. Rashí sobre Génesis 25:11
Esta lectura da un matiz delicado al momento posterior al entierro. Isaac lleva adelante la alianza y también es un hijo cuyo padre ha muerto. Junto a la responsabilidad que le espera, hay lugar para su duelo y para el consuelo que necesita.
De este breve relato surgen así dos movimientos: Ismael honra a su hermano e Isaac recibe consuelo por su padre. Entre ambos está el acto que realizan juntos.
Quizá aquí esté la posibilidad humana que abre la historia: incluso en una familia con un pasado complejo, todavía se puede elegir un acto de respeto. Hacer lugar a un hermano, estar a su lado y hacer juntos algo que merece hacerse.