20Ve'el éshet amitjá lo titén shejavtejá lezára letam'á vah
En esta aliá nos encontramos ante uno de los pasajes más poderosos y penetrantes de la Torá, un pasaje que establece límites claros y contundentes sobre la santidad de la familia, el recato y la moral sexual en el pueblo de Israel.
Relaciones Prohibidas: No Sólo un Pecado, Sino una Profanación de la Santidad
“Ish ish el kol she’ér besaró lo tikrevú legalót ervá aní Adonai” (Ningún hombre se acercará a algún parienta cercana suya para descubrir su desnudez, Yo soy Hashem, versículo 6).
La Torá enumera con detalle sobrecogedor todas las relaciones prohibidas, desde padres e hijos, hermanos y hermanas, tíos y tías, nuera e hijo, como una advertencia absoluta: el cuerpo no es propiedad libre, y la familia no es accesible.
Toda relación sexual prohibida no es sólo una transgresión moral, es una herida a la santidad de la persona, al honor de la familia, y sobre todo al vínculo con Hashem.
La Moral de la Torá Frente a la Moral “Moderna”
En un mundo donde los límites se difuminan, la Torá insiste en establecer límites claros. La Torá no se disculpa, sino que coloca una columna vertebral de identidad:
“Aní Adonai” (Yo soy Hashem).
Recuerda, una y otra vez, que estos límites no los dicta la sociedad, sino la santidad que está por encima de todo tiempo y lugar.
La Prohibición Más Grave: Ofrecer Hijos a Moléj
“Umizar’ajá lo titén leha’avír lamólej” (Y de tu descendencia no entregarás para hacerla pasar a Moléj, versículo 21).
Un versículo que estremece todo corazón: la ofrenda de un niño, sea en sentido literal o simbólico, es el colmo de la degradación moral. Nada hay más sagrado que la vida, y Hashem ordena honrar a cada alma, en particular a los niños.
La Moral Sexual Es Parte de la Santidad, No un Asunto “Privado”
A la persona se le exige dominar el deseo, no reprimirlo, sino dirigirlo a su propósito correcto: dentro de la vida del matrimonio, en amor, en responsabilidad, y en santidad.
El mensaje central de esta aliá: La santidad comienza en el hogar. En la familia. En los límites. En el honor.