Parashá Shoftim - Quinta Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
Verdad en lugar de magia, responsabilidad en lugar de venganza
La Torá cierra la puerta a agoreros y adivinos y abre una puerta digna: la profecía. Después establece una infraestructura moral y legal que salva vidas, las ciudades de refugio. Juntos, los dos sistemas producen un pueblo que se apoya en la palabra de Dios y en una justicia preventiva, no en miedos ni en venganzas.
Versículos clave
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“Naví mikirbejá me’ajéija kamoní yakím lejá Adonai Elohéja eláv tishma’ún” (un profeta de entre ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Adonai tu Dios; a él escucharán, 18:15).
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“Ashér yedabér hanaví beshém Adonai veló yihyé hadavár veló yavó” (aquello que el profeta hable en el nombre de Adonai y la cosa no suceda ni llegue, 18:22), y de él se dice “bezadón dibró hanaví” (con presunción lo habló el profeta).
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“Tajín lejá hadérej” (prepararás para ti el camino y dividirás en tres el territorio de tu tierra) y “vehayá lanús shámá kol rotséaj” (para que huya allí todo homicida, 19:3).
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“Veló yishaféj dam nakí” (y no se derramará sangre inocente, 19:10).
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Respecto a un homicida intencional: “Lo tajós einjá aláv uvi’artá dam hanakí” (tu ojo no le tendrá piedad, y quitarás la sangre inocente, 19:13).
Profecía en lugar de adivinación
La autoridad espiritual se pone a prueba con la verdad. Si “veló yihyé hadavár veló yavó” (la cosa no sucede ni llega, 18:22), no es una profecía de Dios. Así se reemplaza el control mágico por la escucha de la palabra de Dios.
Justicia que evita el desastre por anticipado
Las ciudades de refugio exigen planificación: “Tajín lejá hadérej” (prepararás para ti el camino) y “veshilashtá et gvul artsejá” (y dividirás en tres el territorio de tu tierra, 19:3), para que quien huye llegue rápido. La ley no solo castiga. Ordena infraestructuras para que no se derrame sangre inocente, y distingue con nitidez entre lo accidental y lo intencional.
Una precisión breve de lenguaje
“veshilashtá et gvul artsejá” (y dividirás en tres el territorio de tu tierra, 19:3): una división en tres franjas de refugio a cada lado del Jordán, y la planificación de las distancias es parte del mandamiento. Asimismo “anojí edrósh me’imó” (yo se lo reclamaré, 18:19), responsabilidad personal de quien se niega a escuchar una profecía verdadera.
No buscamos atajos místicos. Buscamos una voz confiable y levantamos sistemas que evitan el daño. En casa, en la comunidad y en el trabajo: fijar procedimientos claros, distinguir un error de una intención, y cuidar que no se derrame sangre inocente.
Más Preguntas sobre la Parashá
Pronto habrá más preguntas sobre esta parashá. Mientras tanto, explora nuestro estudio diario de Torá.
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