Parashat Tazría - Sexta Aliá
Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.
En esta aliá la Torá continúa detallando las leyes de la afección de tzara’at, esta vez en relación con la cabeza calva, y un fenómeno raro y cargado: tzara’at en una prenda.
Resumen de los versículos
-
Versículos 40-43: Una persona calva en la cabeza o en la frente es pura, salvo que haya allí una afección blanca y rojiza, lo cual es señal de tzara’at. El sacerdote examina, y si la afección aparece como tzara’at, la persona se vuelve impura.
-
Versículos 44-46: El afligido debe conducirse con humildad y luto: sus vestiduras rasgadas, su cabello desordenado, cubriendo su bigote y llamando “impuro, impuro” para advertir a otros de su condición. Debe habitar solo fuera del campamento, apartado de la sociedad hasta que se purifique.
-
Versículos 47-54: Si una afección de tzara’at aparece en una prenda de lana o de lino, o en cuero, el sacerdote examina su color (verdoso o rojizo) y la aísla por siete días. Si la afección se extiende, la prenda se quema, pues se trata de una tzara’at maligna. Si no, se lava y se aísla otra vez por siete días.
Una idea de la parashá
¿También una prenda puede tener tzara’at? La Torá enseña aquí un principio profundo, que también lo exterior está influido por la espiritualidad interior. Cuando hay impureza interior, puede filtrarse también a los objetos y a las prendas, al punto de que se vuelven impuros en sí mismos. Y así también al revés, mediante la pureza interior, todo puede santificarse.