Saltar al contenido

Parashat Kedoshim - Primera Aliá

· 2 min de lectura
Texto bíblico (Kedoshim — Aliá 1 de 7)

Lee el texto bíblico e intenta comprenderlo por ti mismo, antes de leer el comentario.

יט א וַיְדַבֵּר יְדוָד אֶל מֹשֶׁה לֵּאמֹר ב דַּבֵּר אֶל כָּל עֲדַת בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וְאָמַרְתָּ אֲלֵהֶם קְדֹשִׁים תִּהְיוּ כִּי קָדוֹשׁ אֲנִי יְדוָד אֱלֹהֵיכֶם׃
19:1 Vayedabér Adonai el Moshé lemór
ג אִישׁ אִמּוֹ וְאָבִיו תִּירָאוּ וְאֶת שַׁבְּתֹתַי תִּשְׁמֹרוּ אֲנִי יְדוָד אֱלֹהֵיכֶם׃
2 Dabér el kol adát bnéi Yisra'él ve'amartá alehém kedoshím tihyú ki kadósh aní Adonai elohéijem
ד אַל תִּפְנוּ אֶל הָאֱלִילִים וֵאלֹהֵי מַסֵּכָה לֹא תַעֲשׂוּ לָכֶם אֲנִי יְדוָד אֱלֹהֵיכֶם׃
3 Ish imó ve'avív tirá'u ve'et shabtotái tishmorú aní Adonai elohéijem
ה וְכִי תִזְבְּחוּ זֶבַח שְׁלָמִים לַידוָד לִרְצֹנְכֶם תִּזְבָּחֻהוּ׃
4 Al tifnú el ha'eliilím ve'elohéi masejá lo ta'asú lajém aní Adonai elohéijem
ו בְּיוֹם זִבְחֲכֶם יֵאָכֵל וּמִמָּחֳרָת וְהַנּוֹתָר עַד יוֹם הַשְּׁלִישִׁי בָּאֵשׁ יִשָּׂרֵף׃
5 Vejí tizbejú zévaj shlamím lAdonai lirtsonjém tizbajúhu
ז וְאִם הֵאָכֹל יֵאָכֵל בַּיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי פִּגּוּל הוּא לֹא יֵרָצֶה׃
6 Beyóm zivjajém ye'ajél umimajorát vehanotár ad yom hashlishí ba'ésh yisaréf
ח וְאֹכְלָיו עֲוֹנוֹ יִשָּׂא כִּי אֶת קֹדֶשׁ יְדוָד חִלֵּל וְנִכְרְתָה הַנֶּפֶשׁ הַהִוא מֵעַמֶּיהָ׃
7 Ve'ím he'ajól ye'ajél bayóm hashlishí pigúl hu lo yeratsé
ט וּבְקֻצְרְכֶם אֶת קְצִיר אַרְצְכֶם לֹא תְכַלֶּה פְּאַת שָׂדְךָ לִקְצֹר וְלֶקֶט קְצִירְךָ לֹא תְלַקֵּט׃
8 Ve'ojláv avonó yisá ki et kódesh Adonai jilél venijretá hanéfesh hahí me'améha
י וְכַרְמְךָ לֹא תְעוֹלֵל וּפֶרֶט כַּרְמְךָ לֹא תְלַקֵּט לֶעָנִי וְלַגֵּר תַּעֲזֹב אֹתָם אֲנִי יְדוָד אֱלֹהֵיכֶם׃
9 Uvkutsrejém et ktsír artsejém lo tejalé pe'át sadejá liktsór veléket ktsirjá lo telakét
יא לֹא תִּגְנֹבוּ וְלֹא תְכַחֲשׁוּ וְלֹא תְשַׁקְּרוּ אִישׁ בַּעֲמִיתוֹ׃
10 Vekarmejá lo te'olél uferét karmejá lo telakét le'aní velagér ta'azóv otám aní Adonai elohéijem
יב וְלֹא תִשָּׁבְעוּ בִשְׁמִי לַשָּׁקֶר וְחִלַּלְתָּ אֶת שֵׁם אֱלֹהֶיךָ אֲנִי יְדוָד׃
11 Lo tignovú veló tejajashú veló teshakrú ish ba'amitó
יג לֹא תַעֲשֹׁק אֶת רֵעֲךָ וְלֹא תִגְזֹל לֹא תָלִין פְּעֻלַּת שָׂכִיר אִתְּךָ עַד בֹּקֶר׃
12 Veló tishav'ú vishmí lashakér vejilaltá et shem elohéja aní Adonai
יד לֹא תְקַלֵּל חֵרֵשׁ וְלִפְנֵי עִוֵּר לֹא תִתֵּן מִכְשֹׁל וְיָרֵאתָ מֵּאֱלֹהֶיךָ אֲנִי יְדוָד׃
13 Lo ta'ashók et re'ajá veló tigzól lo talín pe'ulát sajír itejá ad bóker

“Kedoshím tihyú ki kadósh Aní Adonai elohéijem” (Santos seréis, porque Yo, Hashem vuestro Dios, soy santo, versículo 2).

No hay apertura más poderosa y aguda que esta. Dabér el kol adát bnéi Yisra’él (Habla a toda la congregación de los hijos de Israel), hombre y mujer, anciano y niño, todos están obligados a oír e interiorizar el ideal supremo: ser santos.

Pero ¿qué es la “santidad”? No es retiro absoluto del mundo, sino al contrario, vivir dentro del mundo dentro de los límites que Hashem nos ha puesto. Comer, hacer negocios, casarse, pero en santidad. Con límites. Con moral. Con sensibilidad.

Aquí comienza una secuencia de mitzvot, casi todas entre una persona y su prójimo, que componen la “santidad”: honrar a los padres y observar el Shabat, la prohibición de volverse a los ídolos, la prohibición del robo, el juramento falso, la opresión, el hurto, el retraso en pagar el salario, maldecir al sordo, y poner tropiezo ante el ciego.

Hay aquí versículos que parecen simples, pero detrás de ellos hay una profundidad infinita.

“Lo tignovú veló tejajashú veló teshakrú ish ba’amitó” (No hurtaréis, ni engañaréis, ni mentiréis el uno al otro, versículo 11). No sólo el hurto físico, sino también la negación y la mentira entre una persona y su prójimo.

“Velifnéi ivér lo titén mijshól” (Y delante del ciego no pondrás tropiezo, versículo 14). No sólo una persona realmente ciega, sino también el que no comprende: no lo descarríes con un consejo erróneo.

La “Santidad” Según el Rambán

Rambán (Levítico 19:2) ofrece una interpretación poderosa del mandamiento “kedoshim tihyu”. La Torá ya ha detallado ciertas prohibiciones, ¿entonces para qué se necesita un mandamiento general más?

Rambán explica: porque incluso en áreas que la Torá ha permitido, una persona puede ser “naval birshut haTorah” (degradado dentro del permiso de la Torá). Comer demasiado, hablar sin límite, vivir en la indulgencia. El mandamiento “kedoshim tihyu” dice: “shenihyé perushím min hamutarót” (que seamos separados de las cosas permitidas).

Este es el secreto: la santidad no es retirarse del mundo, sino añadir contención, conciencia e intención incluso dentro de las cosas ordinarias y permitidas.

Un Mensaje para Nuestra Generación

Nuestro mundo está lleno de desafíos, mentiras, falsificaciones y materialismo. Pero Parashat Kedoshim nos susurra: tú puedes ser santo dentro de la vida misma, incluso, y precisamente, allí.

La santidad es fidelidad a la verdad, a la moral, y a la humanidad que hay en cada persona. Se construye con los pequeños pasos: un robo no cometido, un salario pagado a tiempo, una palabra no dicha con descuido. Estos son los pasos que construyen a una persona santa.

Más Preguntas sobre la Parashá

Únete a quienes comienzan su mañana con Torá e IA

127 aprenden cada mañana

Resumen semanal: preguntas y respuestas + parashá

O únete en Telegram Telegram →

Las aliyot diarias se envían solo por Telegram