8hiné na li shtéi vanót ashér lo yad'ú ish otsi'á na ethén aleijém va'asú lahén katóv be'eineijém rak la'anashím ha'él al ta'asú davár ki al ken ba'ú betsél koratí
20hiné na ha'ír hazót kerová lanús shámah vehí mits'ár imaltá na shámah haló mits'ár hi utejí nafshí
Los dos ángeles llegan a Sodoma al anochecer y encuentran a Lot en la puerta de la ciudad. Él se levanta para recibirlos, se inclina e insiste en que se alojen en su casa. Ellos aceptan la invitación, y Lot les prepara un banquete y hornea panes sin levadura. Pero antes de que tengan tiempo de acostarse, los hombres de Sodoma rodean la casa, desde los jóvenes hasta los ancianos, y exigen que salgan los huéspedes para abusar de ellos. Lot sale a hablar con la multitud y cierra la puerta tras de sí. En un intento de proteger a sus huéspedes, llega a ofrecer que salgan sus dos hijas en su lugar. La multitud rechaza sus palabras, lo amenaza también a él y se acerca para romper la puerta. Ahora son los huéspedes quienes rescatan a su anfitrión: lo meten en la casa y dejan ciegos a quienes están fuera, hasta que estos ya no logran encontrar la entrada. Génesis 19:1-11
Dentro de la casa, los ángeles revelan a Lot que la ciudad está a punto de ser destruida y le ordenan sacar de ella a su familia. Él sale a advertir a sus yernos, pero a ellos sus palabras les parecen una broma. Amanece, los ángeles lo apremian a salir y Lot todavía se demora. Finalmente lo toman de la mano, al igual que a su esposa y a sus dos hijas, y los sacan de la ciudad. Debe huir al monte sin mirar atrás ni detenerse por el camino. Pero Lot teme no llegar a tiempo y pide refugiarse en una pequeña ciudad cercana donde pueda seguir con vida. Génesis 19:12-20
¿Por qué Sodoma se opone a recibir huéspedes?
Lot abre su casa a dos desconocidos, y los habitantes de la ciudad se reúnen a su alrededor con violencia. ¿Qué hay en la llegada de unos huéspedes que provoca semejante reacción?
Rambán explica que los habitantes de Sodoma querían impedir que llegaran visitantes a su tierra. La tierra era buena y temían que muchos vinieran a disfrutar de ella. Despreciaban la caridad y no querían sostener a los pobres, por lo que buscaban alejar a quienes llegaban. Según su interpretación, el abuso de los huéspedes pretendía disuadir a otros de venir. Así, la hospitalidad de Lot adquiere otra dimensión: en una ciudad que busca mantener alejados a los extranjeros, él insiste en recibirlos en su casa. Rambán sobre Génesis 19:5
El parecido se ve en el relato: ambos ven a quienes llegan, se inclinan y les ofrecen hospitalidad y comida. Pero, junto con ese parecido, conviene fijarse en el ritmo.
En el caso de Abraham, los verbos se suceden: corre a recibir a los huéspedes, se apresura a ir donde está Sara, le pide que se dé prisa y corre hacia el ganado. Él mismo impulsa los preparativos. En el caso de Lot, cuando llega el momento de salir de Sodoma, son los ángeles quienes lo apremian. Él se demora hasta que lo toman de la mano y lo sacan. Son situaciones distintas, pero el contraste en el movimiento es claro: Abraham corre hacia quienes llegan; a Lot hay que sacarlo. Génesis 18:2-7; Génesis 19:15-16
¿Por qué se demora Lot a pesar del peligro? Rashí explica que quiere salvar sus bienes. Según esta lectura, la advertencia de que la ciudad será destruida no basta para que deje de inmediato sus posesiones y se marche. Está dispuesto a abrir su casa a otros, pero le cuesta dejar lo que tiene dentro de ella. Rashí sobre Génesis 19:16
Podemos leer así la tensión de esta aliá: Lot aprendió de Abraham a recibir huéspedes e incluso se enfrenta a toda una ciudad para protegerlos. Y, sin embargo, cuando él mismo tiene que marcharse, necesita que otros lo tomen de la mano. Quien insistió en que los huéspedes entraran en su casa necesita ahora que lo apremien a salir de ella.